Los 15 mejores discos del 2017 según Oir Mortales


Hoy en Palmira Rock te presentamos “los 15 mejores discos del 2017” según Oir Mortales,  que este año tuvo la reaparición de varios veteranos de la música como Charly, Roger Waters, Chico Buarque.

 Te presentamos los mejores 15 discos de 2017

#1 Is This the Life we Really Want? > Roger Waters
A los 75 años Waters editó su mejor disco solista y, quizá sin quererlo, el mejor de Pink Floyd en mucho tiempo, aunque sin David Gilmour ni Nick Mason. El padre de The Wall construyó una obra conceptual, una declaración post-rock con la impronta que su antigua banda tenía cuando él la comandaba. Letras punzantes y un trabajo sonoro que acompaña el susurrado grito de guerra de un tipo que está harto de los Trump del mundo. Quizá por eso nos pide que nos imaginemos “un cagadero sin drenaje”, como para dejar en claro la postal de lo que ve.

#2 Random > Charly García
La pregunta era con qué Charly García nos íbamos a encontrar tras una década sin grabar un álbum (Kill Gil, de 2007, editado en 2010) y en medio de un estado de salud muy frágil post detox. Y el tipo lo hizo de nuevo: García lanzó un disco a la altura de su leyenda, quizá su mejor novedad desde el subversivo Say No More. “Lluvia” suena como si hubiera quedado afuera de Cómo conseguir chicas y “Mundo B” como si hubiese sonado demasiado redonda bien para SNM. También hay material para el fan del exceso (“en la primera hora me dieron el papel, la concha de la lora, ahora lo tiene él, por eso yo ya quiero otro”), sonidos muy Petty y optimismo post-resucitación (“hoy estoy más joven que ayer”). Regreso con gloria.

#3 Cuidado madame > Arto Lindsay
Arthur Morgan Lindsay carga 64 años pero suena con si tuviera 25. Su primer disco desde Salt, de 2004, es una burbuja neblinosa, cruzada por humo de marihuana y sonidos espaciales que forman una mixtura con fraseos en inglés y portugués. Arto toca, canta, se deja acompañar y se transforma en coequíper de sus invitados, entre los que se destacan Paul Wilson y Thiago Nassif en medio de un corpus contra la violencia machista, entre otros tópicos. Cuidado madame funciona como retrato de época y como fresco posmoderno: el título del disco está tomado del film de 1970 dirigido por el brasileño Julio Bressane sobre un grupo de chicas cansadas de la opresión que emprenden una venganza allaTarantino. O dicho de otro modo: Lindsay elige jugar la ficha retro de verdad, pero sonando joven y arriesgado.

#4 Lo niego todo > Joaquín Sabina
El viejo pirata puede que ya no recuerde la mayor parte de las 500 noches que enunció hace dos décadas. Quizá por ello Lo niego todo sea un trabajo con más de cuento de pirata en reposo que de nostalgia por los viejos tiempos. Entre la negación del propio mito (“profeta del vicio, vendedor de humo, juglar del asfalto, rojo de salón”) y la angustia por la finitud (“me duele más la muerte de un amigo que la que a mi me ronda”), Sabina se da el gusto de volver a grabar rock y hasta un reggae. Y lo bien que le quedan.

#5 Paradise Anohni
Un EP de siete temas le alcanza a la ex lider de Antony and the Johnsons para posicionarse como (otra vez) parte de lo más interesante del año. Con títulos como “Jesus Will Kill You” o “You Are My Enemy” la artista británico-estadounidense nacida como Antony Hegarty confirma que el suceso de “I am a Bird Now” en 2005 fue solo el primer climax de una carrera poblada por tonalidades, climas vocales y sonidos del un tortuoso espacio interior.

#6 La síntesis O´Konnor > El mató a un policía motorizado
La más mimada de las bandas vigentes con DNI platense rockea con el estilo de siempre y la prestancia de ser los chicos más brillantes del curso. Hay una bienvenida y saldada deuda de El mató con el rock inglés, pero la sonoridad que se hace presente en La síntesis de O´Konnor es la de un grupo que finalmente decidió que quiere ser la mejor banda del rock argentino. Quizá estén cerca.

#7 Salvavidas de hielo > Jorge Drexler
Drexler construyó una carrera en la que el sonido es el eje de una máquina de composición con tracción a sangre, muchos libros y muchísima vida urbana. En Salvavidas de hielo el uruguayo conecta en sus primeras tres canciones (“Movimiento”, “Telefonía” y “Silencio”) con grandes discos suyos como Eco y 12 segundos de oscuridad. Su triunfo es haber buscado (y encontrado) la forma de la canción perfecta a través de un camino de matices sonoros y poesía reposada.

#8 Oczy Mlody > The Flaming Lips
A bordo de una nave interplanetaria en la que el poster de Bowie se destaca junto al ácido de Captain Beefheart y los planos sonoros de Pink Floyd, Wayne Coyne atraviesa el espacio-tiempo con un disco de trinchera. ¿Hay lugar para la psicodelia conceptual en la época de la random playlist? Los Flamings parecen decirnos que sí.

#9 Triplicate > Bob Dylan
Nunca Dylan había editado un disco triple repleto de grabaciones nuevas. A sus 76 años el músico consiguió que su discográfica lanzara una placa de riesgo cuando ya nadie compra música en soporte físico. Y lo hizo además con un corpus de standards estadounidenses que en la voz de Sinatra eran himnos de bon vivant trago en mano y en Dylan suenan como diatribas regadas de whisky. Pocas veces la vejez sonó tan bien.

#10 Caravana > Chico Buarque
Como si nunca hubiera interrumpido su producción (su disco anterior es de 2011), el ciudadano de Río de Janeiro se planta con grabaciones que suenan a clásicos pero sin el tufillo a naftalina que algunos de sus contemporáneos le imprimieron a sus trabajos recientes. Además, ratificando su lugar de artista comprometido con su tiempo, Buarque dedica la línea conceptual de la obra a los refugiados de Medio Oriente. El disco, atravesado por Shakespeare, el jazz y la urgencia, contiene siete canciones grabadas a medida que las fue componiendo. A ellas se les suman otras dos de su autoría pero que esperaron largos años para formar parte de uno de sus discos: “Dueto” (grabada en 1980 por Nara Leão) y “A moça do sonho” (que supo hacer grande Maria Bethânia).

#11 Halo > Juana Molina
Mientras la siguen descubriendo alrededor del planeta y la incluyen en las mismas bateas que a Björk, Halo es otro de los diplomas que Juana Molina puede exhibir en el contexto de una obra de sonidos impecables. En un mapa donde Rara y Segundo aparecen los highlights de su discografía, Halo se hace lugar en el podio con tracks como “Lentísimo”, “Cara de espejo” y “Andó”, pero desde cierta sorpresiva oscuridad.

#12 Humans > Gorillaz
La banda que nació como cartoon virtual ya es una consolidada consola de fuerza humana comandada a pulso firme por un siempre incendiario (y oh, tan british) Damon Albarn. El grupo volvió envalentonado, con una placa que pone las bases en el frente del escuadrón y tirotea loops a naves alienígenas tripuladas por sonidos jungle y mucho speed en sangre. Entre “Momentz” (con De La Soul) y “Let me out”, los tracks caen como fichas de dominó lisérgicas en una hilera que nunca termina. Se recomienda la versión deluxe del disco, que incluye ¡14! temas más que los 20 de la primera edición.

#13 La ciudad liberada > Fito Páez
Hacía un tiempo que Fito no conmovía a la feligresía que acude a los shows con más ganas de escuchar “Ciudad de pobres corazones” que sus composiciones recientes. Sin embargo, empapado por los acordes y vueltas en el aire de su obra de los 80s revisitada en la gira retro que emprendió hace un par de años, Páez entrega en esta nueva placa un puñado de posibles futuros clásicos. Así pasan con gloria y sin pena “Islamabad” (“oíste hablar a los miserables -están por todos lados- de la república y de la Constitución”) y “Navidad negra” (“no tenés nada que festejar, Cristo no vive en ningún lugar”), dos que van al hueso y abren el paso a una de esas historias que el rosarino sabe contar con mano literaria: “El secreto de su corazón”, quizá la canción que termina de hacer grande al álbum.

#14 Luma > Ramiro Abrevaya
Hace ya algunos años que Abrevaya viene caminando por el sendero del pop con el refinamiento del que sabe donde poner las notas, del que se arrima al fogón con estilo y sonidos para salir de la medianía. Luma es un clarísimo ejemplo de ello y a la vez parece ser el disco que marque su carrera de aquí en adelante. “Observancia”, “Elita” (dedicada a su pequeña hija) y “Camaleón” plantan bandera y confirman a un autor con cosas para decir y, sobre todo, para hacer(nos) escuchar.

#15 New Worlds > Bill Murray & Jan Vogler
Plantar un árbol, ser cazafantasmas, grabar un buen disco. Murray se recibe de renacentista y le pone su voz a la versión definitiva de “It Ain´tNecessarily So”, de la ópera jazz Porgy and Bess. También hace lo propio con un texto de Walt Whitman. De paso, Jan Vogler se despacha con orquestaciones de lujo y hasta una versión sublime de “Muerte del ángel”, de Piazzolla.

A alguno seguro que ya los escuchaste, quizás a otros no, y esta bueno que los descubras, espero que te hayan gustado –

Luigi Herrera – Palmira Rock 

fuente: Oir Mortales

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