Por: Claudio H. Cáceres.

Es inevitable en la vida de los seres humanos, que frente a determinados temas que atraviesan su existencia, se planteen diferentes puntos de vista, debates y hasta discusiones que pueden dañar vínculos y relaciones.

Temas como la Religión, la Sexualidad, el fútbol y la Política son temas que generan posturas encontradas de manera casi cotidiana, y donde la tolerancia juega un papel central para evitar posturas de conflicto en las relaciones entre familiares, amigos, en el trabajo, etc.

Especialistas en psicología, sociología e investigación coinciden en los siguientes puntos:

  • Frente a estas posturas diferentes se deben entablar discusiones constructivas.
  • La Afiliación Política o la inclinación hacia un determinado movimiento político hace que nuestro Cerebro desencadene un cúmulo de sentimientos y emociones que nos acerca o nos aleja de estas personas.
  • Que cuando aparece el “Orgullo” como elemento dañino, conlleva a querer siempre tener razón e imponerse en una conversación convirtiéndose en un círculo vicioso, y ante la necesidad de aceptación que todos los seres humanos tenemos, el orgullo es más fuerte y provoca que enojemos.
  • Muchas personas se ven afectadas por estos debates que generan angustia y desconcierto por la pérdida de los vínculos afectivos. Según un estudio el 70% de los argentinos dejaron de frecuentar personas con quienes mantuvieron diferencias.

 

Ahora bien, este análisis pone a la tolerancia en un pedestal como una virtud que debe estar por encima todas de las virtudes. Algo que resulta cuestionable. ¿Tiene la tolerancia un límite?, ¿Son todos los puntos de vista respetables?, ¿Debemos ser tolerables frente a la Intolerancia?, ¿Debemos tolerar aquellos hechos y/o actos que generan situaciones de injusticia y padecimiento sobre un sector de nuestra sociedad, tan solo por respetar todos los puntos de vista?

El Racismo, la Homofobia, la Xenofobia, por ejemplo, son puntos de vista, la pregunta es: ¿Debemos respetar estas posturas para no caer en la intolerancia?

El Sociólogo Danilo Castelli, brinda una interesante reflexión y plantea el siguiente interrogante ¿Qué tan buena es la tolerancia? Plantea que, El discurso de la tolerancia nos propone llegar a un mundo sin discriminación por el mero acto de practicar la tolerancia inter-personal, como si la discriminación fuera un problema entre individuos y no tuviera que ver con la relación entre instituciones y poblaciones.

Se nos propone que nos toleremos -o sea, que nos soportemos, que nos aguantemos- a pesar de nuestras diferencias. Esto significa validar el pensamiento de que hay algo malo en las diferencias, de que las diferencias son en sí mismas un problema.

Pero la desigualdad social no tiene su origen en las diferencias personales sino en las instituciones de la sociedad. La discriminación no existe porque somos distintos, sino porque existe una dinámica histórico-social que fomenta la fragmentación social de las poblaciones y agendas políticas que se sirven de ella.

Según el discurso de la tolerancia, el otro merece que yo lo respete, pero porque tiene cosas en común conmigo. El “tolerante” no desafía al racismo como sistema, sino que le dice al individuo racista “ellos también son personas como vos”.

La gente “tolerante” solo ve como enemiga a la intolerancia, no a la desigualdad. Por eso les cuesta distinguir a quienes ejercen la discriminación violentamente y a quienes tienen el objetivo de terminar con la discriminación de raíz, eliminando los sistemas de opresión que la reproducen (usando la violencia, si es preciso). Como esto último lo ven como un acto extremista (porque no tolera a las estructuras de opresión ni a sus agentes) lo ponen en la misma bolsa de “intolerancia”. La tolerancia no acaba con las relaciones de opresión, solamente las suaviza y las invisibiliza.

Un claro ejemplo de esta reflexión se ve reflejado en una Presentación Oficial del Ministerio de Producción en febrero de este año, en la cual, para graficar que “hoy un 20% aportan el 99,4% de la recaudación”, eligió una imagen de siete personas rubias, de traje y con sillas de oficina, sosteniendo a muchos individuos mayoritariamente de piel y pelo oscuros, que serían quienes no pagan impuestos.

La publicación recibió rápidamente el repudio en las redes sociales y de algunos medios de comunicación. Esto muestra claramente que la raíz de la discriminación no tiene su origen en las diferencias personales, sino que se genera desde las Instituciones de la sociedad (en este caso el gobierno nacional), generalmente direccionadas, con determinados intereses, para generar determinados comportamientos y reacciones dentro de la sociedad.

Edmund Burke, político y escritor irlandés del siglo XVII reflexionaba lo siguiente: “Hay un límite en que la tolerancia deja de ser virtud”. 

La tolerancia, al igual que cualquier otra virtud, debe ser manifestada con equilibrio, porque de no ser así, deja de ser una virtud para convertirse en todo lo contrario, es decir, en un defecto. Cuando la tolerancia se expresa de un modo extremado, tanto si es por exceso, como por escasez, se incurre en un error y sus resultados son negativos.

Si somos excesivamente tolerantes, nuestro comportamiento será demasiado permisivo e indulgente con todo aquello que en realidad merece oposición. Si por contra, somos intolerantes, nuestra severidad hará enfrentarnos a todo aquello que requiere condescendencia y comprensión. En definitiva, la tolerancia, como toda virtud, se considera como tal siempre y cuando sea manifestada con equilibrio, algo propio de personas equilibradas cuya forma de pensar y por ende de actuar, están en sintonía con las Leyes Naturales que nos rigen.

Por su parte, Desmond Tutu, clérigo y pacifista sudafricano que lucho en la década del 80 junto a Nelson Mandela contra el Apartheid. Decía: “Si eres neutral frente a situaciones de Injusticia, haz elegido el lado del opresor”. “Un padre que lleva a su hijo a ser un racista, daña al niño, daña a la comunidad donde viven, daña nuestras esperanzas de un mundo mejor. Un padre que enseña a su hijo que sólo hay una orientación sexual y que cualquier otra cosa es maligna, niega nuestra humanidad y la suya también”.

“No puedo imaginar al Señor que yo adoro, este Jesucristo, estando de acuerdo con la persecución de una minoría que ya está siendo perseguida. El Jesús que yo adoro es un Jesúcristo estuvo siempre al lado de los que eran tratados con injusticia y se metió en problemas debido precisamente a ésto”.

En conclusión, resulta importante y necesario comprender, que siempre que se presenta un debate ideológico, es mejor la tolerancia que la violencia, sobre todo cuando las diferencias no involucran ni afectan directamente a ambas partes por igual, es decir cuando las decisiones de uno no afecta las decisiones, ni la vida del otro,  tal como ocurre, por ejemplo, con la religión, o el fútbol, donde la elección de un credo o de un color de camiseta, no afecta la vida de quienes pueden diferir respecto de la elección del otro, salvo en casos de fanatismo muy radicalizado. Diferente es el caso de la política, donde habría que distinguir la ideología en sí misma como doctrina o como dogma, de la toma de posición expresada a través del voto hacia un determinado modelo político-económico, ya que esta decisión, tanto individual como conjunta, impacta directamente en la calidad de vida de toda la comunidad.

La Política es algo connatural al ser humano, nos atraviesa cada día desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir, por tanto, no hay nada de malo con el debate político entre familiares y amigos, es más, resulta necesario, siempre que se haga dentro del marco de la racionalidad.

Pero para que exista un debate fructífero, debe primero existir una base de conocimiento y una adecuada interpretación de los hechos, para que los argumentos esgrimidos tengan sustento en la realidad colectiva y no en las percepciones individuales, de lo contrario no hay debate posible. Como dice un refrán Budista, “El conflicto no es entre el bien y el mal, sino entre el conocimiento y la ignorancia”.

Los argentinos solemos tener este conflicto cuando debatimos sobre política, debemos comprender que la tolerancia debe practicarse de manera equilibrada, ni por exceso ni por defecto como decía Bruke, entender, que cuando existe una situación de injusticia manifiesta, lo justo es oponerse, pues mantenerse al margen del hecho, lejos mostrarnos tolerantes, nos convierte en cómplices del opresor, como expresaba Desmond Tutu.

En tal sentido, cuando nos encontramos frente a un poder de gobierno que lleva adelante un modelo que compromete irresponsablemente los recursos y el patrimonio de un país, y desarrolla un sistema de opresión que vulnera derechos y garantías de su pueblo, gobernando para un sector minoritario, en detrimento de la mayoría de sus ciudadanos y del bien común, la -No tolerancia- deja de ser un defecto para transformarse en una virtud, la virtud de los que se levantan en contra de la destrucción de las instituciones del país, la virtud de los que luchan contra la injusticia y la opresión del prójimo. Enese sentido, cuando esta situación se traslada específicamente al debate entre personas, ya sea dentro del núcleo familiar, laboral o entre amigos, también la tolerancia debe encontrar el punto medio para saber cuando la contraposición de opiniones merece respeto u oposición.

Dado que en la vida casi nada es absoluto, cuando se da un debate ideológico, las diferentes posturas responden a verdades relativas, que dependen del nivel de conocimiento que se tenga sobre el tema, de la información que recibimos, como la procesamos e interpretamos esa información, y un dato no menor, es con qué nivel de racionalidad expresamos nuestras diferencias.

Cuando una o ambas partes presenta alguna dificultad o carencia en estas premisas, pocas veces el debate puede tener un desenlace fructífero, y aunque no sea el camino ideal, resulta preferible no tenerlo, dado que no habrá coincidencia y tampoco se puede ser neutral, sobre todo cuando los vínculos afectivos están por encima de cualquier ideología. 

 

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Gerard404 * Soluciones Informáticas
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