De Stornelli a D’Alessio, quienes son investigados, quiénes son los espías detenidos y por qué el testimonio de un arrepentido será clave para el devenir de la causa

Lejos de completarse, el rompecabezas del Caso D’Alessio suma nuevas piezas semana a semana en el juzgado federal de Dolores, a cargo de Alejo Ramos Padilla. Con cuatro detenidos, un fiscal en rebeldía y otro investigado, un ex espía que quiere declarar como arrepentido y cuyo testimonio podría ser explosivo, y al menos una docena de eventuales víctimas, el expediente cumplirá este lunes dos meses desde que salió a la luz y se multiplican las pruebas sobre el espionaje ilegal y extorsiones a empresarios, abogados, políticos y periodistas.

Ramos Padilla aclaró en varias ocasiones que no se trata de una causa por extorsión, sino que la magnitud es mucho mayor. En varias resoluciones habló de una asociación ilícita que realizaba tareas de espionaje ilegal que podrían haber puesto en peligro el Estado de Derecho en la Argentina. Ante la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de diputados habló de operatorias que podrían poner en riesgo las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, Uruguay, Venezuela e Israel. 

MARCELO D’ALESSIO

A dos meses de que estallara el escándalo político/judicial poco queda claro sobre este singular personaje. D’Alessio se presentaba en los medios como un prestigioso abogado especializado en narcotráfico, con vínculos con el poder que parecían muy evidente para quienes lo tenían como una fuente de consulta. La mañana en que se reveló que era investigado, un periodista le preguntó si era lo que vulgarmente se conoce como un “servicio”. “Me parece muy peyorativo”, se limitó a responder. Luego saldría a la luz que, en verdad, nunca se había recibido.

D’Alessio fue el primer detenido en un expediente que comenzó a partir de una denuncia por extorsión presentada por Pedro Etchebest, un empresario agropecuario al que le pedía 300 mil dólares en nombre del fiscal Carlos Stornelli para no ser involucrado en la llamada “causa de los cuadernos”. Hoy D’Alessio está detenido en el penal de Ezeiza, procesado por asociación ilícita. En los allanamientos realizados en su lujosa vivienda del country Saint Thomas hallaron múltiples documentos de inteligencia, carpetas con nombres de abogados a los que debía espiar e innumerables conversaciones en los teléfonos que le secuestraron.

El falso abogado tenía vínculos con varios dirigentes políticos del oficialismo. Ramos Padilla reveló semanas atrás un audio en el Congreso que D’Alessio le envió a la diputada Paula Oliveto, cercana a Elisa Carrió, días después del primer allanamiento: “El que armó esto es un AFI, línea de Angelici puro, no entiendo esta interna, no entiendo un porongo. Entiendo si no me querés atender, mañana me falta una cámara más”.

CARLOS STORNELLI

El fiscal federal está imputado como parte de la asociación ilícita que se dedicaba a extorsionar y coaccionar, pero además el juez Ramos Padilla lo declaró en rebeldía por no presentarse a las cuatro indagatorias a las que fue llamado. Las pruebas lo señalan como parte de las maniobras de espionaje ilegal. En sucesivas resoluciones publicadas por BigBang, el magistrado remarca que era el propio Stornelli quien le pedía a D’Alessio que realizara inteligencia sobre abogados, empresarios y hasta el ex novio de su actual pareja.

En una de las resoluciones, Ramos Padilla determinó que el fiscal a cargo de la causa de los cuadernos “actuó en forma promiscua generando relaciones estrechas y de mutua colaboración que no debieron permitirse y que, con anuencia del fiscal, se llevaron adelante operaciones de inteligencia y de acción psicológica para el ‘éxito’ de sus investigaciones”.

La defensa de Stornelli recusó en tres ocasiones, apuntó a una supuesta enemistad manifiesta y solicitó Ramos Padilla se declarara incompetente para que la causa pasara a ser tramitada en los tribunales de Comodoro Py.

JUAN IGNACIO BIDONE

Se trata del fiscal de Mercedes, que reconoció ante el juez federal Luis Rodríguez que tenía vínculos directos con Marcelo D’Alessio, a quien le aportó información secreta que era utilizada por el falso abogado para llevar a cabo maniobras de extorsión. El fiscal fue a indagatoria ante Ramos Padilla, donde reconoció la relación. Ahora, el fiscal – suspendido por 90 días por al Procuración General Bonaerense – analizaba presentarse como arrepentido.

RICARDO BOGOLIUK Y ANÍBAL DEGASTALDI

Son dos ex comisarios de la Policía Bonaerense que fueron apartados de la fuerza envueltos en escándalos de corrupción. Se reciclaron y en 2016 comenzaron a trabajar en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), al menos hasta 2017. D’Alessio dijo que trabajaba para Bogoliuk, que a su vez era íntimo de Degastaldi. Se encuentran detenidos desde febrero y esta semana la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata les negó la excarcelación.

HUGO “ROLO” BARREIRO

Su nombre comenzó a resonar hace pocos días, pero sin lugar a dudas podría transformarse en una pieza clave, según entienden fuentes judiciales consultadas por BigBang. Se trata de un ex espía de la AFI que se entregó el viernes pasado y que solicitó al fiscal de Dolores, Juan Pablo Curi, declarar como arrepentido. Eso desató una (nueva) guerra entre Ramos Padilla Curi, porque el fiscal demora la firma del acuerdo. En una resolución, el juez apuntó que “no existen obstáculos por parte del Tribunal para que eventualmente pueda analizarse el acuerdo”.

EXTORSIONADOS

En la causa hay testimonio de al menos tres empresarios que relataron hechos muy parecidos: eran presionados por D’Alessio, que se les presentaba como una suerte de “salvador” que tenía vínculos con el fiscal Stornelli. Uno es el empresario agropecuario Pedro Etchebest, que por consejo de su defensa grabó las conversaciones telefónicas que tuvo con D’Alessio entre el 28 de diciembre de 2018 y el 28 de enero, cuando radicó la denuncia en Dolores, ya que el presunto acuerdo por el pago de dinero para no ser involucrado en la causa de los cuadernos se selló en el balneario CR de Pinamar, donde tiene jurisdicción Ramos Padilla.

Algo similar relataron Gonzalo Brusa Dovat, gerente de una subsidiaria de la petrolera PDVSA en la Argentina, y el empresario Mario Cifuentes, de la petrolera OPS. En ambos casos la modalidad fue similar: D’Alessio los ponía en emergencia, el periodista Daniel Santoro publicaba su historia en el diario Clarín y luego eran llevados ante Stornelli. Ambos ya declararon ante el juez Ramos Padilla.

ABOGADOS ESPIADOS

Las tareas de espionaje no se reducen sólo a empresarios: en la vivienda deD’Alessio hallaron documentos de inteligencia sobre varios reconocidos abogados, entre ellos varios defensores de ex funcionarios y empresarios involucrados – imputados, procesados y hasta detenidos – en la causa de los cuadernos. Uno de los más llamativos es el de José Manuel Ubeira, defensor de Oscar Thomas, ex director de Yacyretá: según consta en la causa, Stornelli le pidió a D’Alessio que le hiciera una cámara oculta con el objetivo de sacarle información y presionarlo. La curiosidad es aún mayor si se tiene en cuenta que Ubeira Stornelli eran buenos amigos.

La danza de nombres continúa: D’Alessio tenía en su vivienda carpetas de inteligencia que mencionan al abogado Maximiliano Rusconi, defensor deJulio De Vido; y del abogado Javier Landaburu, socio del buffet que asesora, entre otros, a Mauricio Macri y su primo Ángelo Calcaterra.

fuente: Agustin Gulman / bigbangnews.com

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