El peor brote de la historia, la angustia de Epuyén y la gestión precaria del Estado.

En las localidades afectadas alertaron sobre la falta de intervención del Gobierno nacional. 

El brote de Hantavirus por el que atraviesa Chubut es el más grave producido en la Cordillera patagónica durante los últimos 23 años, con 23 casos comprobados, 1 en observación y un total de 6 muertes.La tasa de letalidad actual ronda el 30% y se acerca a los índices fatales registrados en la segunda mitad de la década del ’90.

El gobierno provincial reaccionó con demoras, faltó prevención en las últimas décadas y el Estado nacional brilla por su ausencia. Quedó en evidencia la desidia institucional a la hora de prevenir y actuar con celeridad ante la cepa Andes y el contagio interpersonal.

Los últimos datos oficiales difundidos por el Ministerio de Salud de Chubut dan cuenta de 23 casos confirmados en la provincia (3 en terapia intensiva), 1 en observación, y la muerte de 6 personas que habitaban en Epuyén. Además, hay al menos 50 personas aisladas y con seguimiento epidemiológico en sus hogares de esa localidad cordillerana.

Epuyén se encuentra bajo una fuerte conmoción social y con su población invadida por la angustia y la incertidumbre, como consecuencia de la gran cantidad de infectados y las muertes producidas.

Toda la región vive desde hace más de un mes bajo el impacto del Hantavirus, aunque el brote pareciera estar contenido y circunscripto sin haberse extendido a otras localidades y ciudades de la zona, compartida por las provincias de Chubut y Río Negro.

El nuevo y más importante avance del Hantavirus en Chubut mostró un proceso de alta probabilidad de de transmisión entre humanos, y posiblemente terminará confirmando la hipótesis surgida en 1995 cuando el Hantavirus en su cepa denominada Andes afectó a El Bolsón. En ese momento se llegó a la conclusión de que el origen del contagio provenía del ratón denominado colilargo, pero que podía transferirse entre seres humanos.

Más de 20 años después del brote de Hanta que afectó a El Bolsón pocas fueron las acciones permanentes de los distintos estamentos del Estado para prevenir y contener la letal enfermedad que se siguió desarrollando de manera constante hasta el brote actual.

Salvo un par de años en que no se registraron casos en la Patagonia, desde 1995 siempre se produjeron contagios comprobados de Hanta y los infectados fueron variando en sus cantidades, aunque casi nunca dejaron de mostrar un alto índice de mortalidad.

Tal como lo describen las estadísticas oficiales del Ministerio de Salud de Nación en los semanales Boletines Integrados de Vigilancia, desde 2007 y hasta el brote actual se detectaron 95 casos confirmados en la Comarca Andina, 50 de los cuales se produjeron en Chubut, 36 en Río Negro y 9 en Neuquén; con un índice de fatalidad del 30%.

En función de los datos del Sistema de Salud chubutense el lugar de atención y registro de los 77 casos fueron: 14 en El Hoyo, 12 en Epuyén (a los que se deben sumar los 23 actuales), 10 en Lago Puelo, 10 en Cholila, 7 en Trevelin, 4 en el Parque Nacional Los Alerces, 3 en Corcovado, 2 en Río Pico, 2 en Villa Lago Rivadavia, y uno en Carrenleufú, El Maitén, Esquel y Rawson. Otros cuatro casos fueron atendidos en la provincia, pero procedentes de Chile.

A lo largo de los 23 años en que se produjo el primer brote en la región, tanto el Estado provincial como el nacional realizaron tareas insuficientes para prevenir y contrarrestar el Hantavirus en la región cordillerana de la Patagonia.

No se conocen datos en Argentina acerca del avance en busca de una vacuna, como sí se está haciendo en la Universidad de Concepción (Chile).

Las campañas de difusión sobre la prevención fueron escasas y se intensificaron solamente en los momentos críticos. Así sucedió desde principios de diciembre pasado cuando se desató el nuevo brote en Epuyén. A ese factor se sumó la presión del sector turístico regional, que busca disminuir la difusión de Hanta con la argumentación de que se “ahuyenta” al turismo.

Un protocolo desoído.

El protocolo diseñado por Padula y Enría detalla todo tipo de acciones a tomar frente al Hantavirus en todos sus aspectos técnicos, preventivos, médicos y de comunicación. Lamentablemente, dos décadas después muy poco de ese saber se tomó en cuenta de modo consecuente desde los organismos oficiales de Salud.

Casi ninguna de estas enseñanzas fue tomada por los Estados en toda su magnitud y como los casos confirmados no tuvieron gran relevancia en los últimos años, la prevención y los mecanismos de alerta se fueron relajando hasta que estalló el actual brote en Epuyén, que encontró a los sectores sanitarios escasamente preparados y con evidentes limitaciones de infraestructura.

El único avance significativo que se mostró en concordancia con las tareas necesarias fue la capacitación de los profesionales del Hospital Zonal de Esquel a finales de 2017 para realizar allí el análisis preliminar que permite detectar la infección por Hantavirus, que luego se confirma con mayor precisión en los institutos nacionales como el Malbrán.

Según fuentes consultadas en el ámbito médico del Hospital Zonal de Esquel, pese a estar en condiciones de efectuar este tipo de análisis durante muchos meses no contaron con los reactivos necesarios que debían ser aportados por el Ministerio de Salud chubutense, situación que recién se revirtió frente a la aparición del actual brote.

Estado provincial desprevenido.

Las fuentes oficiales del gobierno chubutense confirmaron, varios días después, que el 1 de diciembre se produjo la internación en Epuyén de la adolescente que fallecería dos días más tarde como consecuencia del Hantavirus.

El accionar del Estado provincial fue deficiente respecto de las medidas de prevención en la etapa estival de alta posibilidad de contagio, y tampoco los funcionarios de Salud tuvieron una respuesta rápida ante lo que pocos días más tarde se terminaría transformando en el brote más importante de la historia regional.

Más allá de no haber encendido las alertas preventivas en los meses en que se hace más factible contraer en Hanta, tampoco fue precisa la información inicial; e inclusive hubo funcionarios que intentaron relativizar lo que resultaba evidente. Tampoco se tomaron con la velocidad necesaria las acciones que posibilitaran aislar y atender con rapidez el foco que se estaba desarrollando y extendiendo en Epuyén.

Haciendo un seguimiento del twitter del Ministerio de Salud de Chubut no se encontraron posteos informativos sobre las medidas de prevención para evitar el contacto con los ratones transmisores.

El 4 de diciembre el subsecretario de Programas de Salud (Mariano Cabrera) salió a bajarle la importancia al tema y publicó en su cuenta (@marianosalud) y la del ministerio (@saludchubut) que “Es habitual en la Comarca ya que es el hábitat natural del ratón ‘colilargo’. Solemos tener alrededor de 15 sospechas de casos por año. Trabajamos mucho en las medidas de prevención para la población”.

Con la misma intención, el 5 de diciembre, la jefa del Departamento Provincial de Zooantroponosis Mafalda Mossello tuiteó que “Es algo habitual, solo hay que tomar medidas preventivas. Recomendamos fundamentalmente que los lugares en los que acampen estén bien aireados, sin restos de maleza ni presencia de roedores”.

Turismo: tapar el sol con la mano

Miguel Angel Sosa, presidente de la Cámara Regional de Turismo y vicepresidente de la Cámara Provincial, sostuvo el 28 de diciembre ya con 13 casos confirmados y 5 fallecimientos que “Las estadísticas a nivel nacional indican que Chubut se ubica en el puesto cinco de las provincias afectadas con estos casos. Acá repercutió porque en localidades pequeñas se nota mucho pero sucede todos los años… No existe una pandemia o epidemia pero sabemos que a veces los medios toman estas palabras a modo amarillista”..

El extremo más absurdo en torno de la falaz disputa entre turismo y difusión del Hantavirus se suscitó con la Fiesta del Artesano, que habitualmente se realiza a mediados de enero en la localidad de Epuyén. Sorprendentemente, fue anunciada en medio de la crisis con total desaprensión.

Tanto el sector de los prestadores turísticos como el de los funcionarios del área deberían comprender que la mejor manera de contener a los visitantes es la información permanente y el apoyo a las campañas de difusión para consolidar un esquema de prevención constante más allá de los casos producidos año a año.

Cuanto más información se difunda, menos posibilidades hay de que se produzcan brotes de Hanta, mientras que en paralelo cuanto más información reciban los turistas más seguros se sentirán a la hora de conocer y saber qué hacer para no tomar contacto con la enfermedad.

En lugar de intentar ocultar o minimizar la existencia del Hantavirus, la mejor forma de enfrentarlo es hacer constantes y abiertas campañas de difusión, ya sea para prevenir o para evitar la propagación de la enfermedad.

Fuente: http://visionpais.com.ar/hantavirus-en-chubut-el-peor-brote-de-la-historia/

El parte N°38 de hoy 9 de enero, confirma tres fallecimientos más.

En conferencia de prensa, Daniel Cárdenas, intendente de El Hoyo informó que a raíz de la situación, decidieron suspender las celebraciones tradicionales que para estas fechas se realizan en La Comarca, las del mes enero: Fiesta Nacional de la Fruta Fina en El Hoyo, Fiesta del Artesano en Epuyen, Fiesta del Tren a Vapor en El Maitén y en febrero la Fiesta del Bosque en Lago Puelo.

 

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Gerard404 * Soluciones Informáticas
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