En el congreso de la lengua inclusiva las actividades son abiertas y gratuitas. Se lleva a cabo el Edificio Karakachoff de la UNLP

La lengua deber ser “inclusiva” y “no sexista”. Es un hecho pese a que la Real Academia Española no lo acepte ni como parte de un debate, tal como ocurrió en el 8° Congreso de la Lengua, realizado en Córdoba hace una semana. Para darle el valor que se merece y analizar las relaciones de poder y su repercusión en la vida social, comenzó hoy el primer Congreso sobre Lenguaje Inclusivo de la provincia de Buenos Aires. Bajo el lema “Desde la @ interviniendo la escritura al todes como forma de organizarnos”, hoy y mañana se realiza la primera edición de la iniciativa de la Defensoría del Pueblo bonaerense, con el auspicio de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Se llevará a cabo entre las 10 y las 18 en el Edificio Karakachoff del a UNLP, ubicado en la calle 48 N°566.

El Congreso se desarrollará a través de talleres y conversatorios temáticos. “El congreso será un espacio para denunciar la invisibilización de las mujeres, las  travestis y las disidencias sexuales en el lenguaje durante siglos”, dice Karina Nazábal, secretaria de Políticas de género, Niñez y Adolescencia de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires y una de las organizadoras del encuentro. 

Entre las panelistas estará Gabriela Mansilla, madre de una niña trans e impulsora de la organización Infancias Libres. “Queremos un nuevo lenguaje que incorpore también lo corporal. Porque les cuerpes hablan y es necesario incorporarles. Además de cuestionar la lengua, también cuestionamos la educación. Hay que hablar del cuerpo trans en la educación, nombrarlo. La Ley de Educación Sexual Integral (ESI) fue necesaria y revolucionaria, pero no lo contempla”, remarcó en diálogo con Agencia Presentes. Sobre eso, Mansilla ejemplifica: “En vez de decir aparato repoductor masculino, queremos hablar de sistema genital fecundante y no asignarle un género a un órgano y a su funcionalidad natural, es decir, nombrarlo sin género. Al hablar de cuerpes menstruantes buscamos que no se le asigne carácter femenino a la menstruación, para que nuestras masculanidades trans que menstrúan, y es natural y sano que lo hagan, no se sientan rechazadxs. El lenguaje inclusivo no es solo hablar con la “e”, los cuerpos hablan y no se respetan”.

Haciendo un paralelo con el último Congreso de la Lengua, que se realizó en Córdoba en marzo y al que asistieron los reyes de España, Nazábal dice: el Congreso del Lenguaje Inclusivo es ’de los reyes a les plebeyes’. Y explica que las monarquías “vinieron a imponer una lengua con derramamiento de sangre a éstes plebeyes que somos, intentando construir otro lenguaje, porque las palabras nos atraviesan desde antes de nacer”.

No hay que dejar de marcar que hay identidades, como las travestis, que durante años no fueron mencionadas. “Las travestis y personas trans tuvieron que esperar mucho tiempo para votar, muchos años después que las mujeres, porque en el padrón estaban anotadas sin reconocérceles su identidad”, concluyó. 

Desde hace tiempo, el lenguaje inclusivo es cuestionado. Los detractores minimizan su importancia y en el contexto social, para algunos no cuenta como un tema urgente. Al respecto, Nazábal afirma.“Entendemos que el poder que se adueñó del lenguaje, es el mismo que se adueñó de la soberanía, de las tierras, de los recursos que son de todes. Entonces el jueves y viernes también vamos a discutir ese mismo poder. Cuando decimos que el patriarcado se va a caer, queremos que se caiga ese poder individualista, capitalista, inhumano y todas esas características que tiene el poder que manipuló el lenguaje”, finalizó.  fuente: bigbangnews.com

Dejá tu Comentario...