“El acuerdo de estabilización de 2018, el stand by, desestabilizó más al país y comprometió más la situación externa”, advirtieron las autoridades argentinas al plantear que la postergación de pagos “es una condición necesaria” para normalizar la economía.
 
El cronograma de compromisos de pagos de la deuda pública en moneda extranjera redondea, para este año, unos 21 mil millones de dólares entre capital e intereses (14 mil con el sector privado y 7000 con organismos multi y bilaterales)
 
Para 2021, suma otros 19 mil millones, mientras que en los dos años siguientes pega un fuerte salto por el peso de los vencimientos previstos para la devolución del préstamo al FMI: 31.700 millones a pagar en 2022 y 31.300 millones en 2023.
 
Este cuadro de situación es lo que el gobierno argentino pone en primer plano cuando se sienta a negociar con los acreedores: la absoluta imposibilidad de cumplir las promesas de pago que realizó el gobierno anterior.
 
El mismo planteo se formula en las tres instancias de diálogo abierta con los acreedores del país: los bonistas extranjeros, los bonistas locales y el FMI. Con este último, ya se avanzó incluso en una definición más tajante: el acuerdo stand by del año 2018 está caído.
 
Argentina no aspira a recibir los fondos pendientes de desembolso pero ya le informó al FMI que no pagará los vencimientos de devolución previstos para los años 2021, 2022 y 2023. “Es una condición necesaria” de la reestructuración de la deuda en marcha, fue el planteo oficial ante el organismo. 
 
FUENTE: PÁGINA 12
Gerard404
Gerard404 * Soluciones Informáticas
Gerard404 * Soluciones Informáticas
Gerard404 * Soluciones Informáticas

Dejá tu Comentario...