Tras convertirse en el mejor competidor del freestyle en español, el músico estrena canciones de amor, de protesta y de baile.

“En un principio creo que mi forma de componer era más hablando a mis pares, a otros de mi edad, pero de pronto me empecé a acostumbrar a que lo que decía iba llegando a otros lugares inesperados”, le decía Wos a Página/12, poco antes de publicar este disco que en rigor no es ningún debut.

Es que viene desarrollando una aventura artística fenomenal desde 2016, cuando empezó a consolidarse como el más destacado de una movida que atravesó la cultura y el paisaje urbanos: el freestyle.

Un movimiento que resultó transformador y brindó cobijo a muchos pibes, y que motivó el reconocimiento del Senado argentino a uno de sus paladines: Valentín, hijo de la bailarina Maia Mónaco y del músico Alejandro Oliva, uno de los fundadores de La Bomba de Tiempo .

Después de tirar con sus amigos de la escuela, en el barrio de Chacarita, y de meterse en algunas competencias, a partir de 2016 Wos refinó un estilo avasallante, mutante e ilustrado con el que ganó El Quinto Escalón, la competición mítica de las barriadas porteñas.

Entró en un frenesí increíble, fue campeón argentino y subcampeón mundial de la Red Bull Batalla de los Gallos en 2017, y en la de 2018 se cobró la revancha internacional  ante el mexicano Aczino. Y, por si había dudas, también ganó la liga profesional Freestyle Master Series . 

El pibe exhibía una versatilidad increíble, con histrionismo, musicalidad, mucho ritmo y mucho flow, vocabulario, inventiva y una actitud punzante. Todo al resguardo de esa jeta característica y esos ojos transparentes.

Una Caravana que va de la plaza al escenario

“Desde que se hizo esa Red Bull en el Luna Park, los eventos empezaron a ser como un partido de fútbol, que lo ven un nene 5 y el papá que tiene 40, y el del medio también. Empezó a abarcar a todas las edades y a gente que le gustaba la música, a gente que capaz no escuchaba música, a gente que no sabía ni lo que era el rap y a otra fan del rap”, recupera Wos.

El freestyle se volvió un movimiento en toda Latinoamérica y en España, con un público muy variado de fanáticos seguidores pero también frenéticos del scroll: el minuto de video de Instagram resultó el enlatado perfecto para contenidos que resumían lo más picante de las batallas. Se volvieron virales. Y así el freestyle se convirtió en un trabajo, en una industria cultural de gran porte.

Pero Wos optó por tomarse un descanso de eso (solamente irá a la Batalla de los Gallos Internacional en noviembre) y no ponerse a pensar en ese público cuando compuso las canciones de Caravana.

¿Cuál creés que puede ser el aporte de esta generación? Un poco de frescura y otra manera de hacer las cosas. Creo que se está rompiendo esto de que la política es de este grupo de personas, de esta elite de esta edad y de este lugar, y de pronto empieza a ser algo de los pibes, se apropian más, empieza a ser más compartido y a mezclarse con otras cosas, con la música.

También hay algo ahora en eso de la juventud de decir “Bueno, ¿no me querés dar lugar? No me interesa, me lo voy a hacer igual, de alguna manera“ y casi que es inevitable que le des el lugar, porque no te queda otra. Los pibes son lo que van a generar las transformaciones. Son el presente, en realidad.

Creo que un poco el cambio de paradigma que se está dando es que ya deja de ser “Cuidemos al pibe 18 que es el futuro“, y son el presente, están, escúchenlos ahora. Creo que es el momento de integrar todo un poco más.

 

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Gerard404 * Soluciones Informáticas
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