Los casos fuera de Capital y Buenos Aires ya son el 10% del territorio nacional. En Mendoza surgen más positivos por el relajamiento y la irresponsabilidad social. 

Cuando establecieron la segunda y última cuarentena rígida, las autoridades remarcaron como uno de los objetivos de esa vuelta atrás el hecho de cuidar al resto de las provincias por los casos que iban a empezar a multiplicarse a partir del contacto con Capital y Gran Buenos Aires. Eso ya está pasando.

Hace quince días, de acuerdo a las cifras oficiales, el AMBA representaba el 93,8% de los casos de los test positivos. Hace una semana, la cifra bajó a 92,3% y este fin de semana fue del 90,6%. Y los brotes ya no ocurren solamente en Chaco, Río Negro, Neuquén o Jujuy, que son los más críticos en los últimos tiempos, y nuevos nombres empiezan a poblar el mapa de coronavirus en la Argentina.

Mendoza supera los 500 casos. El 69% se dieron en julio. Una polémica se centra en un boliche de Chacras, en el que se dieron contagios pero que no fueron informados.

Desde hace días circula en las redes sociales un mensaje que alerta a las personas que estuvieron el 11 de julio en un conocido boliche de esa zona mendocina. Afirman que hay cinco positivos a partir de esa noche, y uno se vincula a un juzgado en Luján de Cuyo que debió cerrar.

Los contagios también afectan a las actividades industriales: por tres positivos tras una reunión familiar, aislaron a 50 empleados de la refinería de YPF en Luján de Cuyo.

Mientras tanto, el 911 mendocino recibió 1400 denuncias el fin de semana por juntadas de amigos clandestinas.

La provincia se encuentra convulsionada por cambios en el gabinete de epidemiólogos en el Ministerio de Salud, aunque desde la gestión anterior del ex gobernador Alfredo Cornejo no cuentan con una Dirección de Epidemiología.

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Gerard404 * Soluciones Informáticas
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